¿Cuánto deberíamos destinar a este activo?



Pese a la incertidumbre generada por las políticas, la mayor demanda podría favorecer el precio de los metales, sobre todo en la segunda mitad de 2025. Las compras de los bancos centrales, la mayor demanda en Asia, la elevada deuda pública mundial, los bajos tipos de interés reales y la inestabilidad política, favorecen al oro en 2025.
La mayor demanda por la transición energética, las limitaciones a la producción, y su carácter de activo refugio, favorecen a la plata este año.
El platino podría superar los 1.000 dólares/onza por la mayor demanda en sectores no automovilísticos y joyería y la menor producción, y el paladio podría subir muy poco, cerca de 1.000 dólares onza por la menor producción y la menor demanda de vehículos de combustión interna.
El oro debe formar parte de cualquier cartera de inversión. Siempre se debía tener una pequeña proporción de oro y esperar que su precio no subiera demasiado, ya que esto suele ocurrir en momentos de crisis.
El oro tiene una correlación inversa con los activos tradicionales, especialmente con la renta variable, por lo que actúa como un refugio en períodos de incertidumbre.
Es importante recordar que hay dos formas principales de invertir en oro:
- A través de ETFs que replican el precio del oro
- Mediante la inversión en mineras de oro, donde también hay fondos o ETFs especializados.
La principal diferencia entre ellas es la volatilidad; los fondos que invierten en mineras de oro suelen ser más volátiles y funcionan como una inversión apalancada sobre el oro, lo que implica un mayor riesgo. Con todo, ambas opciones me parecen interesantes.
Destinar alrededor del 10%, especialmente en el contexto actual, donde los tipos de interés reales descontando la inflación pueden favorecer la inversión en este activo.